OPINIÓN: ¿A CUÁLES POLÍTICOS Y COMUNICADORES DEBE APOYAR Y NO APOYAR LA COMUNIDAD EVANGÉLICA DOMINICANA?

La comunidad evangélica no debe dejarse confundir por las estrategias de algunos candidatos corruptos que utilizan el nombre de Dios para congraciarse con los votantes evangélicos, pero se han hecho rico acumulando riqueza ilegal de los bienes públicos.

Por Ángel Osiris Torres.

En las elecciones del año 1962, la cúpula de la Iglesia Católica dominicana debido a los privilegios obtenidos por el Estado, a través de la firma del Concordato cometió graves errores mal orientando a sus feligreses para que NO votaran a favor del candidato Juan Bosch.

En esa ocasión precisamente, en un ambiente de proselitismo político, el extinto cura Láutico García, tomando como pretexto las ideas políticas del marxismo sustentadas por Bosch, lo acusó de ser ateo y comunista.

Con esa acusación maliciosa e interesada la cúpula religiosa trataba infructuosamente de influenciar en sus feligreses para que estos alimentaran sentimientos de rechazo al candidato y así evitar su triunfo electoral.

Evidentemente, el tiempo demostró que la cúpula de la iglesia y los feligreses que incurrieron en esas acusaciones mal intencionadas e interesadas se equivocaron y actuaron contrario a la moral y ética cristiana al preferir estar del lado de los empresarios, militares y políticos corruptos que nunca enfrentaron las injusticias y abusos cometidos por el al dictador Rafael Leónidas Trujillo.

En la actualidad con un contexto político parecido por un lado y diferente por el otro, nos encontramos con situaciones complejas en el marco de las posiciones políticas de algunos carismáticos y respetados ministros evangélicos, quienes convencidos de que están haciendo lo correcto hacen el llamado a no votar contra determinados candidatos por sus posiciones ideológicas.

Debemos tener cuidado de no repetir el error del cura Láutico García, ya que es preferible votar por candidatos honestos que denuncian la corrupción y tienen un comportamiento ético mejor que muchos que utilizan el nombre de Dios para beneficiarse. Esto último no lo digo por el pastor Ezequiel, púes quienes les conocemos sabemos que es un hombre íntegro y un predicador que no hace mercadería de la fe.

No estoy de acuerdo con esa posición de mandar a votar contra nadie por sus ideas, sí por su comportamiento corrupto. Prefiero que nos gobiernen politos honestos que no se opongan a la libertad de la predicación del evangelio, aún no comparta en algunos aspectos o posiciones sobre algunos temas, y no ser gobernado por delincuentes que utilizan la Biblia y el nombre de Dios para conseguir votos, llegar al poder y luego robarse el dinero del erario público como ha pasado con el caso de la oposición política a Juan Bosch.

A pesar de la diferencia ideológica que tenemos con la candidata Faride porque ella se identifica con la comunidad LGBTI y se opone a la lectura de la Biblia en las escuelas, existen coincidencias o afinidad de discursos y posiciones entre Ezequiel y Faride en cuanto a denunciar y combatir la corrupción y otros males sociales que afectan al país.

Así mismo, debemos reconocer a los periodistas como Huchi Lora, Marino Zapete, Altagracia Salazar, Andrés L. Mateo, Ricardo Nieves y otros, quienes merecen respeto y admiración, no porque han cuestionado la corrupción de los últimos gobiernos que hemos tenido los dominicanos, sino porque han demostrado como profesionales y ciudadanos ser personas dignas y coherentes con su posición de denuncias contra la corrupción, sin importar que partido gobierna.

Estos periodistas, al igual que los grandes aportes al país del pastor Ezequiel también tienen grandes aportes luchando contra la corrupción y los actos de injusticia social.

La comunidad evangélica no debe dejarse confundir por las estrategias de algunos candidatos corruptos que utilizan el nombre de Dios para congraciarse con los votantes evangélicos, pero se han hecho rico acumulando riqueza ilegal de los bienes públicos.

Muchos de estos políticos han sido acusados de relacionarse con narcotraficantes, de traficar con personas y con armas, de asociación con delincuentes para robarse tierra del Estado, violación de menores, entre otros ilícitos. Faride NO.

Estoy de acuerdo con la lectura de la Biblia en las escuelas, pero NO estoy de acuerdo con que dicha lectura sea con carácter de obligatoriedad.

Saludos y me identifico con los periodistas y comunicadores, líderes políticos y con los líderes cristianos que utilizan su vocación para combatir el pecado, la maldad y las injusticias sociales.

Rechacemos a los políticos, periodistas y religiosos mercenarios que venden sus servicios por dinero como lo hizo como lo hizo el profeta Balaam al rey corrupto llamado Balac.

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