Madre de Robinson Canó viajó de RD a Seattle a presenciar su cuadrangular 300

Claribel vio a su hijo unirse a Jeff Kent (377) y el Salón de la Fama Rogers Hornsby como los únicos intermedistas en el club de los 300 jonrones

Greg Johns/ MLB.com

Seattle. El dominicano Robinson Canó se convirtió en el tercer intermedista en la historia de Grandes la Ligas en conectar 300 jonrones en su carrera al dar cuadrangular solitario frente a Keone Kela en la derrota de los Marineros ante los Rangers el jueves.

Canó contaba con una fan especial en las gradas del Safeco Field, su mamá Claribel, quien viajó a Seattle desde la República Dominicana esta semana.

“No sabía que ella venía”, contó Canó. “Estaba en mi casa viendo televisión el domingo (por la noche) y me dije, ‘¿Qué hace este carro llegando a esta hora?’ Eran las 11:30 (p.m.). Cuando la vi salir del carro le dije, ‘¿Qué haces?’ y ella me dijo, ‘Vine a ver su jonrón 300’. Siempre es bueno ver a tu familia, sobre todo a tus padres”.

Claribel vio a su hijo unirse a Jeff Kent (377) y el Salón de la Fama Rogers Hornsby como los únicos intermedistas en el club de los 300 jonrones cuando dio un batazo de 438 pies por el jardín central del Safeco. Fue su tercer cuadrangular más largo de la temporada.

Canó también se convirtió en el 12mo jugador activo con 300 vuelacercas o más, un grupo que incluye a su compañero y compatriota Nelson Cruz, quien se unió al club durante esta campaña.

El bambinazo de Canó del jueves fue su número 22 de la temporada y su primero desde el 2 de septiembre. Sin embargo, el oriundo de San Pedro de Macorís batea .360 en el presente mes, con 15 empujadas. El ocho veces convocado al Juego de Estrellas afirma que no sentía presión, pese a tener 15 partidos sin volar la cerca antes del jueves.

“En realidad, no”, dijo Canó. “Vengo dándole a la bola por la banda contraria y usando todo el terreno. No trataba de dar jonrones, sino tratar de ayudar al equipo a ganar. Esa es la meta. Hasta en ese turno, no trataba de dar jonrón”.

Canó es el 16to jugador de la historia con 300 cuadrangulares, promedio de por vida de al menos .300, 1,000 anotadas, 2,000 hits, 500 dobles y 1,000 impulsadas. Ese prestigioso grupo incluye al coach de bateo de los Marineros, el boricua Edgar Martínez, además de Hank Aaron, George Brett, el venezolano Miguel Cabrera, Lou Gehrig, Todd Helton, Hornsby, Chipper Jones, Willie Mays, Stan Musial, el dominicano Albert Pujols, el quisqueyano Manny Ramírez, Babe Ruth y Al Simmons.

“Significa mucho”, dijo Canó acerca del hito. “De manera humilde, son cosas que me dan orgullo conmigo mismo, con mis padres y mi familia, y la forma en que me han criado para poder llegar a este nivel.

“Es algo que me va a motivar a seguir trabajando todos los días para venir y ayudar a este equipo a ganar los juegos. Fue bueno dar el 300, pero lo primordial es que perdimos el juego y eso no es divertido para nada”.

Canó está lejos de los 39 bambinazos que dio el año pasado, la mayor cantidad en su carrera, pero el manager de los Marineros, Scott Servais, cree que el veterano de 34 años podrá relajarse un poco ahora que ha llegado al número redondo de 300.

 

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