Votar por “El Cambio” sin temor a la “Infectadura”

Por EULOGIO SANTAELLLA

Lo preconizó Víctor Hugo: “Nada es tan poderoso como una idea a la que le ha llegado su tiempo”. Aquí llegó la hora del “Cambio” para superar el prolongado régimen que Danilo representa, y que se engendró hace un cuarto de siglo con el anti histórico pacto entre los dos JB. Por su parte el cenit de la tiranía ocurrió en 1955, y Trujillo conmemoró sus 25 años con la “Feria de la Paz y Confraternidad del Mundo Libre”.

El PLD ha gobernado 20 años, comenzando en 1996, con un interregno de 4 años, al ser derrotado Danilo en el 2000. ¿Habría tratado Danilo de emular a Trujillo con su Feria de 25 años de dictadura, pretendiendo celebrar 24 años de la llegada al poder del PLD haciendo valer el calificativo que una vez le endilgó Leonel de querer convertirse en un “Trujillo del Siglo XXl”, que ahora intentó violar nuevamente la Constitución buscando una segunda reelección y un tercer período de gobierno consecutivo?

Como la movilización ciudadana impidió esa apostasía antidemocrática ¿habrá intentado Danilo revivir el método de Trujillo de gobernar a través de presidentes títeres, como lo fueron Peynado, Troncoso, “Negro” Trujillo y Balaguer?

Hay quienes proclaman que Danilo se equivocó al imponer como candidato del PLD a quien ha declarado que no le interesa tener capacidad de comunicación oral y, quizá por eso, saboteó el Debate de ANJE.

¿Pudieran estar confundidos quienes señalan como grave defecto de un político, el no saber hablar? Astuto, ¿habrá ponderado Danilo, en su intimidad, que esa condición   no es un defecto, una tara, sino todo lo contrario, pues esa limitante sería ventajosa para el rol de títere sin voz propia, pues quien siempre hablaría sería el titiritero?

Además, ¿habrá Danilo impuesto a su delfín en las Primarias no solo para hablar a través de él, sino también para tener la opción de ubicarlo en un limbo y actuar en lugar de él, como presidente, en el improbable caso de que logrará escamotearle el triunfo al “Cambio”?

Al delfín lo consagró como títere su propio jefe pues, al proclamarlo como candidato Danilo no lo dejó hablar y pronosticó: “Yo gano”, descartando que la victoria seria de su ungido. Siendo así las cosas ¿estaría el delfín no sólo mudo de palabras, sino que también estaría maniatado en sus actos, haciendo sólo lo que le ordene Danilo, auto definido como seguidor del pragmatismo que, según Bertrand Russell “es la filosofía de quienes no tienen filosofía”? El PLD terminó, con pena y sin gloria, con 8 años de Danilo, exhibiendo lo que Borges calificaría como un “éxito catastrófico”. En 20 años del PLD, 7 de Danilo como Primer Ministro y 8 como Presidente no se resolvió ni siquiera uno de los problemas básicos de la nación, mientras que la corrupción copó al estado como nunca antes.

El Gobierno del “Cambio” superará carencias en servicios fundamentales como el agua y la luz. Punta Catalina con todas sus fallas éticas, técnicas y económicas no resolvió los apagones, las pérdidas y el déficit eléctrico persisten y las tarifas no se reducen. En 8 años, a pesar de su publicitado “Cuatrienio del Agua” Danilo agravó la intrusión salina en el este y no inauguró ni siquiera una presa grande. No aumentó la disponibilidad de agua represada para agropecuaria, industrias, consumo humano, hidroelectricidad, control de erosión y mitigación de inundaciones.

Debemos votar por “El Cambio” el 5 de Julio sin acobardarnos por lo que en Argentina han llamado la “Infecta dura”, que aquí se manifiesta manipulando la pandemia y el toque de queda para hacer proselitismo a favor del delfín. Danilo, anti democrático, no divulga la realidad actual ni los pronósticos de la pandemia.

Además, oculta los estudios de seroprevalencia que detectan la proporción de la población susceptible al virus y determinan si se ha logrado la “inmunidad del rebaño”.

Ya se dijo que el R(O), “Número Básico de Reproducción” está en 1.2, o sea que todavía cada 10 infectados contagiarían otras 12 personas.

La pandemia seguirá creciendo mientras R(O) sea mayor que 1. Cuando sea menor que 1, la COVID-19 estaría domada y el número de nuevos contagiados sería cada vez menor hasta que la pandemia desaparece. Todavía no se ha llegado al pico en que R(O) es igual 1 y, en las próximas semanas, poco antes de las elecciones ¿podría anunciarse abierta o subliminalmente, un rebrote real o ficticio, natural o por desatención, para atemorizar a la ciudadanía con el objetivo de que no vaya a votar?

En esta hora crucial los ciudadanos debemos auxiliarnos de las “Ayudas para el Discernimiento Electoral Inspiradas en los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola y la Doctrina Social de la Iglesia”, redactadas por un sacerdote jesuita y que están disponibles en las redes. Así podríamos discernir cristianamente el voto, dejando de ser “quejosos de brazos caídos”.

Conscientes de que “somos destinatarios y protagonistas de la política” no debemos permitir que la “desolación ciudadana” nos haga víctimas de los “engaños cubiertos y perversas intenciones” del “ángel malo” que se presenta como bueno, pero, al ser en realidad “sub angelo lucis”, debe ser desenmascarado para que no confunda a los votantes si “toma banderas prestadas para enarbolarlas como si fueran propias y así ganar adeptos”. El 5 de julio votemos por el “Cambio”, procurando el bien común, usando mascarillas y guardando sana distancia.

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