PISA 2025 revela estancamiento y graves brechas de aprendizaje en República Dominicana

Solo el 9 % de los estudiantes dominicanos evaluados alcanzó el nivel mínimo de competencia en matemáticas. Los resultados tampoco muestran mejoras significativas en lectura y ciencias frente a 2022.

Los resultados de PISA 2025 vuelven a colocar sobre la mesa uno de los desafíos más persistentes de la República Dominicana: la mayoría de los estudiantes llega a los 15 años sin dominar las competencias básicas que necesitará para continuar aprendiendo y desenvolverse en la vida adulta.

El informe fue publicado por la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) el 8 de septiembre de 2026. La evaluación se realizó durante 2025 y se concentró principalmente en ciencias, aunque también midió matemáticas, lectura y resolución computacional de problemas.

En la República Dominicana participaron 7,080 estudiantes de 257 centros educativos. La muestra representa aproximadamente a 127,900 adolescentes escolarizados de 15 años, equivalentes al 68 % de la población nacional de esa edad.

La OCDE indicó que los datos recopilados en el país cumplieron sus estándares técnicos y fueron considerados aptos para su publicación.

Nueve de cada diez estudiantes no alcanzan el nivel básico en matemáticas

Comparación del desempeño de República Dominicana y el promedio de la OCDE en ciencias, matemáticas y lectura en PISA 2025
Desempeño de los estudiantes dominicanos de 15 años en ciencias, matemáticas y lectura, comparado con el promedio de la OCDE. Fuente: OCDE, PISA 2025.

El resultado más preocupante aparece en matemáticas. Apenas el 9 % de los estudiantes dominicanos alcanzó el nivel 2 o superior, considerado por PISA como el umbral mínimo de competencia. En los países de la OCDE, el promedio fue de 65 %.

En sentido inverso, esto significa que el 91 % de los alumnos evaluados quedó por debajo del nivel básico.

Estos estudiantes presentan dificultades para interpretar y representar matemáticamente situaciones sencillas, como comparar la distancia total de dos rutas o convertir precios de una moneda a otra sin recibir instrucciones directas.

En ciencias, solo el 26 % alcanzó el nivel mínimo, frente al 74 % registrado como promedio en la OCDE. En lectura, la proporción dominicana fue de 23 %, mientras que el promedio de la organización se situó en 69 %.

El país también registró una presencia prácticamente inexistente de estudiantes en los niveles más altos de desempeño. Casi ningún participante dominicano alcanzó los niveles 5 o 6 en matemáticas, lectura o ciencias.

Sin retroceso significativo, pero tampoco avance

Los resultados promedio de 2025 fueron estadísticamente similares a los obtenidos en 2022 en matemáticas, lectura y ciencias. Por tanto, el informe no permite afirmar que el desempeño nacional haya empeorado durante ese periodo, pero tampoco muestra una recuperación.

En matemáticas y ciencias, los resultados continúan por encima de los registrados en 2015, año en que la República Dominicana participó por primera vez en PISA. En lectura, sin embargo, el descenso observado entre 2015 y 2018 no ha sido revertido.

Entre 2022 y 2025 también aumentó la distancia entre los estudiantes con mejores y peores resultados en matemáticas y ciencias. En lectura, la diferencia no presentó un cambio estadísticamente significativo.

El problema va más allá de la posición del país en una clasificación internacional. Después de una década de participación en PISA, las mejoras acumuladas siguen siendo insuficientes para que la mayoría de los adolescentes alcance las competencias más elementales.

Ausentismo, desorden y distracción digital

El informe permite observar algunas de las condiciones que rodean el aprendizaje.

Alrededor del 50 % de los estudiantes dominicanos dijo haber faltado por lo menos un día a la escuela durante las dos semanas anteriores a la evaluación. Un 45 % reconoció haber faltado a alguna clase y un 49 % informó que había llegado tarde.

La disciplina dentro del aula constituye otra dificultad. El 40 % de los alumnos manifestó que el ruido y el desorden interrumpían la mayoría o la totalidad de sus clases de ciencias. Un 37 % señaló que sus compañeros no escuchaban al docente y un 27 % dijo que no podía trabajar adecuadamente durante las lecciones.

La distracción digital también mostró una relación importante con el desempeño. El 32 % indicó que sus compañeros se distraían frecuentemente con dispositivos electrónicos durante las clases de ciencias.

Los estudiantes dominicanos que reportaron esa distracción obtuvieron, en promedio, 27 puntos menos en ciencias que quienes no informaron el mismo problema, después de considerar el perfil socioeconómico de los estudiantes y de las escuelas.

Aunque el 77 % de los alumnos asistía a centros donde estaba prohibido utilizar teléfonos celulares dentro del plantel —un aumento frente al 55 % registrado en 2022—, los estudiantes dijeron dedicar más tiempo en la escuela a utilizar dispositivos para entretenimiento que para aprender: 1.8 horas diarias para actividades recreativas, frente a 1.3 horas para actividades educativas.

El uso de inteligencia artificial ya forma parte de la escuela

PISA 2025 incorporó preguntas sobre la utilización de herramientas de inteligencia artificial.

En la República Dominicana, el 50 % de los estudiantes afirmó utilizar chatbots de IA para apoyar su aprendizaje al menos una vez por semana, ligeramente por encima del promedio de la OCDE, situado en 46 %.

Un 44 % utilizaba estas herramientas para realizar investigaciones preliminares, un 40 % para resumir textos y un 36 % para redactar trabajos escolares.

Los datos confirman que la inteligencia artificial ya forma parte de la experiencia educativa de los adolescentes dominicanos. Sin embargo, su utilización frecuente no garantiza que se esté produciendo un aprendizaje efectivo.

El desafío para las escuelas será enseñar a los estudiantes a verificar la información, evaluar la calidad de las respuestas y utilizar estas herramientas sin sustituir el razonamiento propio.

Bullying y menor acompañamiento familiar

Otro indicador preocupante es la convivencia escolar. El 27 % de los estudiantes reportó haber sufrido alguna forma de acoso varias veces al mes o con mayor frecuencia, frente al 20 % registrado como promedio en los países de la OCDE.

Además, un 6 % dijo que durante el año anterior se había publicado en internet información ofensiva sobre ellos sin su consentimiento. Estos estudiantes obtuvieron, en promedio, 30 puntos menos en ciencias que sus compañeros.

El acompañamiento familiar también disminuyó. En 2025, el 49 % de los alumnos indicó que sus padres o tutores les preguntaban semanalmente qué habían hecho en la escuela, comparado con el 65 % en 2022.

Solo el 37 % conversaba semanalmente con sus familiares sobre los problemas que pudiera estar enfrentando en el centro educativo, frente al 56 % registrado tres años antes.

Señales positivas, pero claramente insuficientes

El reporte también recoge elementos favorables. Un 89 % de los estudiantes afirmó que sus profesores de ciencias mostraban interés por el aprendizaje de cada alumno; el 83 % dijo que continuaban explicando hasta que los estudiantes entendieran y el 86 % señaló que recibía ayuda adicional cuando la necesitaba.

También disminuyó la proporción de estudiantes cuyos directores consideraban que la falta de docentes perjudicaba la enseñanza: pasó de 55 % en 2022 a 33 % en 2025.

Sin embargo, el 41 % de los estudiantes todavía asistía a centros donde la falta de materiales educativos afectaba la docencia. Otro 43 % estudiaba en planteles cuyos directores consideraban que las deficiencias de infraestructura perjudicaban la enseñanza.

Más inversión, pero pocos avances en el aprendizaje

A pesar del aumento del gasto educativo y de las inversiones en infraestructura y equipamiento, los resultados de aprendizaje siguen siendo insuficientes. En PISA 2025, solo el 9 % de los estudiantes dominicanos alcanzó el nivel mínimo en matemáticas, el 23 % en lectura y el 26 % en ciencias.

El Salvador, que durante los años anteriores a la prueba destinó a educación una proporción menor de su PIB, obtuvo mejores resultados en las áreas evaluadas. La comparación no significa que invertir menos sea la solución, pero demuestra que aumentar el presupuesto no garantiza mejores aprendizajes.

El desafío es convertir la inversión en resultados: mejorar lo que ocurre dentro del aula, fortalecer la enseñanza y medir con transparencia qué políticas realmente funcionan.

Fuentes: Nota de PISA 2025 sobre la República Dominicana, informe general PISA 2025, volumen I y portal oficial del programa PISA.

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